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Moisés G. Hernández
Para el meteorólogo José Pereira no hay una causa que explique por sí sola la crisis de electricidad que vive el país. "Es una cadena de eventos", asiente. Pero a pesar de esa sucesión de hechos, este coronel de la Aviación, con 32 años de carrera y asesor de la Corporación Eléctrica Nacional, desliza el marcador sobre los efectos del calentamiento global, por una parte, y por la otra encierra en un círculo muy grande el mal uso de la energía.
Pereira, experto en los cambios climáticos del planeta, es uno de los científicos venezolanos que viajó al Polo Sur en 2008, en el marco del Tratado Antártico del cual Venezuela es país no adherente. Esta alianza, firmada en 1959 y en la que participan 47 países, tiene como propósito limitar las actividades en el continente de hielo a misiones científicas para preservar su ecosistema.
Invitado recientemente por el Grupo de Rescate Valencia para celebrar el 31 aniversario de esta ONG, el meteorólogo dictó una conferencia sobre el Uso Eficiente de la Energía Eléctrica y el Comportamiento del Clima en 2010.
¿Por qué llegamos a esta emergencia eléctrica?
- Podríamos hablar de una cadena de eventos que nos han llevado al estado actual. Podríamos decir que uno de ellos es el calentamiento global que ha generado un desequilibrio del clima. Este cambio climático significa precipitaciones intensas en una parte del globo y sequías en otra. Enero, febrero, marzo y abril de 2009 fueron meses muy lluviosos. Enero fue el mes más lluvioso en los últimos 59 años de registro en la zona del embalse del Guri, pero en mayo dejó de llover. El periodo lluvioso entró muy débil, con un récord de déficit de precipitaciones y caudal, nada comparado con la situación de 2003, cuando tuvimos una ausencia de precipitaciones, o la de 1998, cuando disminuyó 55% del caudal del río Caroní. El problema es que somos el primer país en Latinoamérica en el uso no eficiente de la energía eléctrica. ¿Por qué en 2003 no colapsamos ni se habló de esto? Porque no había tal demanda. Parece mentira, pero en siete años ésta ha crecido en más de 20% con respecto a 2003. Eso viene dado por el aumento de las temperaturas, de la población, del consumo, del parque automotor y del crecimiento de las ciudades.
¿Y no era predecible esta sequía? ¿Por qué no se planificó?
- El problema es que El Niño no es un fenómeno cíclico. Se presenta por un calentamiento del Pacífico. Este año vamos a ver más Niños y Niñas seguidos. La Niña es lo contrario, es el enfriamiento del océano. 1999 fue un año de La Niña y recordemos qué pasó entonces en Venezuela. El cambio climático es impredecible. No se sabe cómo responderá la atmósfera en los próximos años a ese calentamiento. Lo que sí está definido es que los huracanes y las sequías serán más intensos y las lluvias más torrenciales. Eventos como el de Madeira serán más frecuentes. No existen desastres naturales sino "socio-naturales". La sociedad construye en zonas de alto riesgo, como en la orilla de un río o al lado de la playa, y no prevé un evento extremo de la naturaleza.
Recursos desperdiciados
¿Cómo usamos los venezolanos nuestros recursos energéticos?
- Los desperdiciamos mucho. Ya hay países industrializados que recolectan el agua de lluvia para regar la vegetación, lavar los vehículos y las calles. Nosotros tenemos en nuestras viviendas una gran área para eso y podríamos hacer unos tanques subterráneos para almacenar el agua y usarla en un caso de deficiencia. Un aire acondicionado a una temperatura de 22 grados Celsius es más que suficiente, pero lo tenemos en 17 ó 18 grados. Cada grado que le subamos al termostato significa 8% de ahorro en energía. Nos hemos acostumbrado a un frío extremo en las oficinas y en los hogares. Debido al calentamiento global en los últimos 10 años muchas personas han comprado aires acondicionados porque las grandes ciudades se han convertido en islas térmicas. Otros equipos también han sido adquiridos sin tomar en cuenta la etiqueta de eficiencia energética.
¿Cómo es la estructura del Estado para atender la deficiencia de electricidad?
- La Corpoelec va a cumplir tres años de su creación. Cada una de las compañías tenía su manera de trabajar y de ver el problema, y esa es una parte que debemos superar, unirnos como una sola corporación, como un solo ente tanto en la generación y transmisión y en la distribución. No se había hecho la inversión debido a que las compañías estaban privatizadas. Solamente por el Estado hubo una inversión importante, pero dependemos de un 73% de la energía hidroeléctrica. Debemos tener una generación alterna. Cuando el Guri tenga suficiente agua lo usaremos, pero con problemas como este, por el crecimiento de la población y la demanda, debemos usar el parque termoeléctrico.
- Nuestra estructura energética está hecha para el consumo eléctrico, aun cuando estamos nadando en gas. En muchas partes se utilizan cocinas eléctricas porque no hay gas directo. Esta situación nos ha llevado a tener que cambiar la estructura. Por eso el asesoramiento con Argentina, Chile, Brasil, Cuba, Europa con Estados Unidos, que también han tenido problemas energéticos. Ecuador apenas está saliendo de una sequía extensa, China también.
¿Por qué dice usted que por razones de seguridad es un riesgo depender del Guri?
- Es bueno que la población sepa que esa estructura, en el caso de un conflicto, puede ser intervenida y nos quedaríamos sin la fuente de energía. Estratégicamente tenemos que crecer en nuestro parque de generación a lo largo del país porque estas estructuras son vulnerables a un ataque. En Venezuela existen las líneas de 756 KV de transmisión que vienen del Guri y hacen la distribución para el centro y el occidente del país. Esa es una de nuestras grandes deficiencias. Tenemos una gran generación al sur, que en muchos casos puede llegar al 80%, que se consume en otra parte del país. En esas líneas también se pierde mucha parte de la energía. Por eso tenemos que crecer en un parque termoeléctrico y con otras formas de generación para alimentar en esta parte occidental y central que es donde hay el mayor consumo.
El Gobierno Nacional inauguró recientemente una planta termoeléctrica modular en Mérida y tiene planes de instalar 95 equipos de esta clase en todo el país. ¿Esto soluciona el problema?
- Mientras más sistemas de generación tengamos será mejor para no depender de un solo sistema. Imagínate que tengamos una gran termoeléctrica y se presente un gran problema como el de Planta Centro o Tacoa. Si tienes varios sub-centros las regiones pueden ser independientes en la generación eléctrica. Cuando tengamos un excedente, suficiente energía hidrológica, estas plantas entrarán en mantenimiento o suspensión y alimentaremos completamente la demanda con la hidroeléctrica.
¿Qué pasará con las grandes termoeléctricas? Planta Centro no genera ni 600 megavatios, a pesar de haber sido diseñada para aportar 2.000 MW al sistema nacional.
- Planta Centro tiene bastantes años. Es un desarrollo alemán. Fue un experimento de los alemanes en esa época, y desde su principio no generó el total para lo cual fue construida. No es un problema nuevo. Mucha de su tecnología ya está obsoleta, por eso es que queremos montar estas plantas modulares para hacerle un mantenimiento mayor a las grandes termoeléctricas y cambiar completamente sus estructuras. No van a desaparecer.
¿En qué punto se encuentran los desarrollos de las energías alternativas? El año pasado Venezuela firmó un convenio con una empresa argentina.
- Sí, una empresa argentina y española están haciendo estudios para montar parques eólicos en Falcón, Nueva Esparta y Sucre. Los llamamos "parques" porque se montan múltiples ventiladores-generadores que nos van a dar electricidad para toda esa zona. Montar esos molinos es costoso, pero tiene beneficio a largo plazo. Los que se instalen en Falcón serán suficientes para alimentar a todo el estado.
¿No se ha estudiado generar energía a través del oleaje de las costas, como existe en algunas partes del mundo?
- Sí, es posible hacerlo en todas nuestras costas, porque a través del movimiento cinético se puede generar electricidad. La quema de la basura también. En París hay plantas que generan electricidad a través de la quema de la basura. Nosotros la quemamos en los vertederos. Esta crisis nos ha obligado a mirar a otras partes, a las alternativas que tenemos.
Usted insiste en educar a la gente para que aproveche de una manera consciente los recursos naturales. ¿Cómo puede lograrse esto?
- Tenemos que aprender, transmitirle a nuestros hijos valores y principios. Estamos haciéndolo con estas charlas, pero también hay que recuperar a la familia. Eso se hace integrándonos como sociedad.
¿Cómo se puede colaborar con el ahorro de energía en el hogar?
- Subir el termostato del aire acondicionado a 22 ó 24 grados, reducir el uso del horno microondas, utilizar mucho la cocina a gas, apagar la luz cuando ésta no sea necesaria y colocar sensores de movimiento en los pasillos de los edificios para encender y apagar automáticamente las luces.
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